Como naciste para la claridad te fuiste no nacido.
Te perdiste sereno, antes de mí, y cubriste de siglos la agonía de no verte.
No quisiste la orilla de la angustia ni el porqué de unas horas que pasan lentamente en la vida, sin dejar un sollozo, ni un recuerdo, ni nada.
No quisiste la aurora. Ni quisiste la muerte. Rechazaste el olvido, y en la flauta del aire avanzaste perpetuo.
No quisiste el amor en féretro de olas ni quisiste el silencio que deja el túnel breve donde ha dormido el hombre.
Tuyo, inmensamente tuyo, como naciste para la claridad te fuiste no nacido, nardo entre dos pupilas que no supieron nunca separar el eco de la sombra.
Manantial sin rocíos lastimeros, pie fértil caminando para siempre en la tierra.
Julia de Burgos
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Tu poesía se hace eco en mí. Mi bebé tampoco nació. Era un ser muy puro para transitar este mundo.
Soy voluntaria de una de las Asociaciones más importantes en contra del aborto! y luchamos contra las mentes equivocadas y los corazónes duros y frios para que los niños puedan nacer….. Esta poesía es hermosa para madres que luchan por tener a sus bebes.
Felicidades a la autora. Si tienen por ahí alguna del arrepentimiento del aborto, me encantaría que la compartiernan gracias!!