Quiero escribirte tal como te hablo,
sintiéndote a mi lado, en silencio pero atento,
rescatando la cercanía
de otros tiempos.
Quiero pensar que tres años son un día,
Pero también son largos
Y la nostalgia de tu voz
Me hace forzar el oído, agudizarlo,
Para indagar sonidos,
Y creo reconocer tu caminar, tan particular
Cuando veo jóvenes andando
No tengo interrogantes que me inquieten,
Sé que no te falta nada
Sé que estás en paz, pero no descansando
¡ la quietud no armoniza con tu alma !
No tengo miedo, no hay culpas ni lamentos
Siento una serenidad que promete maravillas
Para un futuro encuentro
Pero te extraño Negro, tanto,
Que cambiaría, con gusto,
La eternidad por un abrazo
Sé feliz, hijo, yo te seguiré amando
Hasta que este amor inmenso
Multiplique mis pasos y me lleve a vos,
con sólo escalar un peldaño
comparto el pensamiento y el sentir de esta mamá, mi negra negra se fué hace seis años, y para mi me parece ayer, pero si tomo conciencia del tiempo real, temo olvidar su voz, es tan doloroso que ninguna palabra termina de describirlo
Cómo se olvida la voz? Cómo se olvida el olor???? Cómo se olvida la mirada????
No importa el tiempo, ni la distancia, ni la ausencia…. Ellos siempre estaran con nosotros…. Nos acompañan, nos miran desde donde estan y aprueban nuestro proceder….