Para muchos padres la muerte de un hijo es el camino que conduce a su destrucción.”
“¿Debemos utilizar el tiempo para elaborar emociones y sentimientos y quedarnos en la persona psicológica, o debemos prestar más atención a la indescriptible capacidad del hombre para oponerse y enfrentarse a esos sentimientos y emociones y acceder así a la persona espiritual?
¿Perdemos un hijo y nos vamos a conformar con que nos consuelen para que se nos vaya ese dolor o vamos a empezar a recorrer el verdadero camino de humanización?
Podemos poner en actividad las potencias dormidas.”
“Podemos rescatar el recuerdo de nuestros hijos con amor y no con dolor. ¡Qué hermoso poder recordar a nuestros hijos con amor y no con dolor!”
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