Para nuestro hijo

María Elisa Ezquerra

Para nuestro querido hijo LUIS, que falleció le pasado 07-04-06, sólo tenía 15 años.

Es difícil superar estas situaciones tan tristes como perder a nuestros SERES QUERIDOS, pero se superan VIVIENDO CON ELLO, y sobre todo teniendo FÉ Y ESPERANZA.

A veces nos ocurren cosas que achacamos a la “casualidad”, no existen tales casualidades, son ELLOS que se encuentran SIEMPRE entre NOSOTROS, nunca se VAN, están a nuestro lado ayudándonos en el día a día a superar nuestras dificultades.
Nosotros lo SENTIMOS A NUESTRO LADO en cada segundo del DIA.
 

Pensamos que venimos a esta VIDA a cumplir un COMETIDO que nos es marcado de antemano, después tened por seguro que nos encontraremos con ELLOS.
 

Esperamos que estas palabras y las de J. Trossero os ayuden a poder superar vuestro dolor y conseguir mantener vuestra ilusión por vivir, tanto por vosotros mismos como por los que están a vuestro alrededor.
 

Un abrazo a todos.

María Elisa Ezquerra

  Te amé y te amo, por eso tu partida me hace sentir tu ausencia y te recuerdo con dolor y pena.

  Acepto tu derecho a partir a tu hora y sin mi consentimiento. Acepto mi dolor al extrañarte y en este enojo inexplicable, porque al partir me abandonaste.

  Sé que no fui perfecto contigo, pero fue mi vida, lo que me fue posible, por eso quiero despedirme sin quedarme con culpas del pasado.

  Sé que no fuiste perfecto, pero no te culpo por nada, fue tu vida, lo que te fue posible, y no quiero vivir reprochándote culpas que ya no sientes

  Te extraño y me parece imposible poder vivir sin tu presencia.

Porque te amé llegué a necesitarte; y ahora quiero aprender a amarte sin necesitar tenerte a mi lado; quiero que mi amor no muera sino que madure y crezca.

  Y aunque sienta que te necesito, sé que no te necesito porque mi vida tiene su autonomía y su propia consistencia tan claramente como sé que viví antes de conocerte y que podré vivir cuando ya no te tengo.

  Si decidiste partir aquí estoy para despedirte.

Nada ganaría con empecinarme en creer que no te fuiste.

Me siento con derecho ¡ y con obligación! de seguir mi vida

  No quiero morir contigo, porque tú no ganarías nada, y no te mostraría con eso el amor que te he tenido sino cuanto te he necesitado.

  Hoy te lloro triste y apenado, angustiado y deprimido ¡ y me lo permito así, porque así lo siento!., pero, y aunque me cuesta decírtelo, sé que mañana, muy pronto, volveré a vivir el gozo de la vida, llevando conmigo tu recuerdo y también tu compañía….

  Mientras te digo todo esto, me parece imposible que te hayas ido y busco inútilmente explicaciones.

Mejor, acepto la realidad, y te despido.
 

R. TROSSERO

 

Escribe un comentario