Mi querido hijo

Guillermo Silva

Un día te vi nacer, me causaste mucha felicidad. Te tuve en mi brazos cuando naciste, te vi jugar, te sentí reír, sentí tus caricias y abrazos en mi corazón.

 Un día  oscuro y gris te vi partir entre mis brazos y no podía comprender y me decía: ¡por que!  ¡por que Dios ¡  Gritaba a todo el mundo y era como que nadie me escuchaba.

 

Sentí  como mi pecho y mi vida se  me quebraban con un fuerte dolor, que atravesaba mi alma y que convivió conmigo mucho tiempo, hasta poder comprender que no te habías ido sino que hoy estas mas cerca  de mi corazón, mas que nunca. No es que tu ausencia no se note, la pucha que se nota, pero aprendí a convivir con ella y hoy a víspera de tu partida con Dios quiero decirte que cada día te quiero más.

 Hijo, tu papucho, como me decías vos.

2 comentarios

  1. nelly alejandra ortiz navarro dijo:

    Junio 9, 2008 a 3:36 am

    Guillermo esto que escribes es lo que siento tal vez la perdida que tuvimos hace que pensemos semejante.

    Gracias por compartir

  2. Norma Licea dijo:

    Junio 15, 2008 a 12:20 am

    Guillermo, esta agonia es la que desgraciadamente tenemos que vivir los que hemos perdido al ser mas importante en nuestras vidas; y tener que continuar viviendo se nos hace un esfuerzo inutil y vacio. Talvez algun dia podremos comprender el porque y el para que de estas ausencias.


Escribe un comentario