Año. I, Nro. 6, Octubre de 2000

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En este Número:

________________________________________________________________Novedades Volver

  • Nicolás Grespan (nicomati@adinet.com.uy) nos comunica que el 6º Encuentro Latinoamericano que debía realizarse el 11 y 12 de noviembre en Uruguay está suspendido hasta nuevo aviso.
  • Renacer Barcelona ha inaugurado su página en Internet. La dirección es: http://www.renacer-barcelona.org sugerimos visitarla y hacer comentarios a su encargado, Juan y Rosa María (jvladimir@retemail.es).
  • Una página dedicada a la salud nos ha solicitado autorización para incluir un enlace a nuestro sitio. Cuando se incluya el enlace les informaremos. ¡Renacer está creciendo en la red!
  • Se suspendió la SEGUNDA REUNION REGIONAL DE GRUPOS RENACER que organiza Renacer Balcarce y que debía llevarse a cabo el 11/11/2000. Por informes: dmanzanares@bigfoot.com

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Editorial: Volver

Al momento de este mail, tenemos 67 suscriptores, varios colaboradores permanentes y muchos mails de apoyo que agradecemos. Si bien Internet por el momento no tiene una gran difusión, es seguro que con el tiempo se irá incrementando el número de usuarios conectados a la red. Este es un medio de comunicación muy rápido y esencialmente barato, esperamos que las comunicaciones entre los grupos se vayan orientando a este medio y sugerimos que cada grupo tenga o adopte un mail oficial para las comunicaciones, así como actualmente todos tienen algún teléfono donde recibir mensajes, vamos a necesitar una dirección de correo electrónico que cumpla con la misma función, el listado podrá enviarse en forma periódica con las modificaciones que vaya sufriendo a fin de que todos tengan acceso a todas las direcciones disponibles y puedan comunicarse fácilmente. En este número comenzamos con la reproducción de un artículo de Víktor Frankl, El sentido del sufrimiento, la idea es ir publicando fragmentos de libros que sirvan para la formación y discusión en los grupos. En los próximos boletines incluiremos otros artículos de Frankl, Elizabeth Kubler Ross, etc. que ya están en formato electrónico. Al respecto, quedan todos invitados a enviar el material que consideren conveniente, pero háganlo siempre por medio de un mail, de otra manera el editor se verá en complicada tarea de tener que escribir lo que reciba por correo común o por fax y su tiempo y paciencia todavía no están para eso. Cuando se jubile quizás….________________________________________________________________

Colaboraciones Volver

1) Enviado por Graciela Canteros:DIOS Pasé tanto tiempo procurándote, no sabía… Miraba hacia el infinito, no te veía… y pensaba conmigo mismo…¿será que tu existes? no me contentaba y la búsqueda proseguía Trataba de encontrarte en las religiones y los templos… tú tampoco estabas. Busqué a través de sacerdotes y pastores… tampoco te encontré Me sentí solo, vacío, desesperado y descreído, en el descreimiento te ofendí, en la ofensa tropecé, en el tropiezo caí, en la caída me sentí desolado, desolado procuré socorro, en el socorro encontré amigos, en los amigos encontré cariño, en el cariño vi nacer el Amor, con Amor vi un mundo nuevo, en un mundo nuevo resolví vivir, al recibir, resolví dar, dando alguna cosa, mucho recibí, y recibiendo me sentí feliz, y al ser feliz encontré la Paz, y teniendo Paz, fue que comprendí, que dentro de mi es que tu estabas, y sin buscarte fue que te encontré… 2) Ethel y Rudy Cordero:

MATRIMONIO Y DOLOR Volver

Sabemos de los escollos de la pareja en el duelo. Es por esto, que este humilde trabajo, ampliado de uno anterior que ya realizamos, pretende ser un aporte a esta problemática que nos afecta a los padres dolientes.El duelo lleva a los padres a ejercer la autopatía, que es una forma de egoísmo que sólo nos permite ver, las alegrías y penas propias; y en ese auto-análisis doloroso no somos capaces de observar el sufrimiento de quien está a nuestro lado; potenciando nuestro dolor y despreciando el de nuestra pareja.Estamos convencidos en RENACER, que las comparaciones son sumamente negativas en la elaboración del duelo, y podríamos asegurar que aumentan el dolor.Nuestros hijos vinieron al mundo como fruto de nuestro amor; ellos son los maestros del verdadero y desinteresado amor, y nosotros, consecuentemente sus alumnos.¿Cual es nuestra actitud ante este PARA QUE que nos planteó la vida? No hace mucho una mamá de RENACER nos contaba lo que le había sucedido después de la partida de su hija.La pareja, que había tenido dos hijos, comenzó a tener problemas y no vieron otra mejor solución que la separación.El marido se fue a vivir a Buenos Aires; ella se quedó en Córdoba y su hijo se marchó con el padre, para huir del problema que se había creado inesperadamente en la familia, a raíz del accidente de su hermana.Por un lado, la madre quedó sola tratando de elaborar el duelo por la partida de su hija, la separación del matrimonio y el alejamiento de su hijo.Y por el otro el padre necesitó adaptarse a otro ambiente, buscar trabajo para sobrevivir, tratar de suplir los roles afectivos para el hijo que vivía con él, y superar su duelo en soledad.El hijo, además de perder su hermana, perdió su familia, su hogar, sus amigos, su ambiente, sus padres. Y el gran interrogante de ésta historia es: ¿Quién tiene la culpa de esto que sucedió?Sin duda que para el hijo la culpa es de la hermana que partió. Pero en realidad, sus padres son los que en realidad no supieron enfrentar juntos este dolor, y sufrirlo con amor y dignidad.La mamá nos confiesa que si hubiera encontrado RENACER antes de la separación, esto no hubiera sucedido: QUE NO MUERA EL AMOR CUANDO UN HIJO MUERE. ¿Y que es el amor? Es No a la muerte, es SÍ a la vida; Es darse desinteresadamente, sin esperar nada.; Es ser la causa de la felicidad del otro.AMAR ES COMPRENDERSE, ubicarse en la situación, mentalidad, edad, estado de ánimo del otro; descubrir lo que el otro quiere sin que tenga necesidad de pedirlo.Es verlo tal cual es, sin tapar sus defectos y sin agrandar sus virtudes; sin necesidad de sobrevalorarlo y sin desvalorizarlo.¡Que difícil es! Sobre todo cuando vivimos la crisis mas severa para la pareja que produce, a veces, reacciones desencontradas. Es sin duda en esta ocasión donde debemos aportar la mayor dosis de comprensión.AMAR ES DIALOGAR es dar lugar para que el otro pueda entrar, y esto ocurre cuando nos comunicamos mutuamente. Dialogar no es decirse solamente palabras dulces o simplemente amables, sino también francas, autenticas y de profundidad de comunicación. Se trata ni mas ni menos de hablar de lo que “NOS PASA” y no de lo que pasa. La pareja debe encontrar el momento para hacerlo, debe crear oportunidades para estar a solas.Existen tres vías para el diálogo, conforme al órgano de percepción que se utilice: AUDITIVA, VISUAL Y EMOCIONAL.La primera es la que más utilizamos. A través de la conversación podemos dialogar acerca de: ¿Cómo debemos ayudarnos mutuamente? ¿Que es lo que más valoramos de nuestro matrimonio? ¿Si somos conformistas en nuestro matrimonio o aún deseamos crecer? ¿Si somos conscientes del don amplio de la sexualidad. La Visual es muy poco usada. Muchas veces no somos capaces de tocar temas delicados para la pareja. En estos casos el diálogo visual, a través de una carta no muy extensa ni rebuscada, sin importar los errores ortográficos ni la caligrafía, pero si la sinceridad y que lo que decimos salga del corazón, resulta un método muy útil, incluso con nuestros hijos, dado que a veces nuestra relación está problematizada por el duelo que vivimos.Por último, el diálogo emocional nos permite con un simple TE QUIERO, UN BESO o UNA FLOR y muchas actitudes más, lograr una profunda comunicación afectiva, que a veces olvidamos o no ejercemos porque estamos de duelo, como si significara dejar de amar.Reflexionemos sobre esta pregunta que nos suelen hacer nuestros hijos y si no la hacen la piensan: Mamá y Papá. ¿Cuánto hace que no dialogan?AMAR ES COMPLEMENTARSE, sin pretender que uno de los dos haga todo; hay que saber compartir desde el trabajo de la casa, el manejo del dinero, las alegrías y hasta el dolor.¿Es fácil hacerlo? Evidentemente, NO. Todos manifestamos nuestros sentimientos de manera muy particular, esto trae aparejado vivencias muy disímiles que producen silencio, incomunicación y reproches que debilitan al amor.Aprendamos a dejar de lado por un momento nuestros sentimientos, para compartir con amor las vivencias de nuestro cónyuge (ya –sean alegres o dolorosas). No nos refugiemos en nuestro bienestar, no nos vanagloriemos con nuestra superación, ayudémonos compartiendo el dolor, porque si hoy estas bien vos mañana podes caer y necesitaras del otro. Esto no significa de ninguna manera perder nuestra personalidad, por el contrario mientras más rica sea esta, más entretenida será la relación porque siempre habrá algo que compartir y dialogar. En el matrimonio hay una suma de valores. Se unen dos personas, dos realidades humanas que fisiológica y psicológicamente diferentes, se complementarán. Constituyen un YO+TU que se suman para formar una nueva configuración y no una simple yuxtaposición del YO y TU. YO + TU = NOSOTROS. Ese nosotros que significa unión que fortalece el amor, para que sea una fuerza que reduzca las diferencias, los desencuentros, los conflictos y sobre todo el dolor. El YO se torna más persona a medida que trata de descubrir al TU. Y ese TU se torna más persona a medida que busca y descubre al YO. Si se juntan en una pareja la falta de: comunicación, de comprensión y de complementación, seguramente surgirá problemas en el ámbito sexual.Viktor Frankl nos dice que ¨Cuanto más busca el hombre el placer tanto más se diluye¨. Cuanto más persigue la felicidad, la aleja de su lado. El hombre que busca fundamentalmente la felicidad, lo que quiere en realidad es encontrar una razón para ello, y cuando encuentra esa razón, el sentimiento de felicidad se presenta por sí solo. En cambio, en la medida en que la busca directamente pierde de vista el fundamento en que se basaba y el sentimiento de dicha se desmorona. En consecuencia La dicha debe ser una consecuencia y no se puede logra a voluntad.El intento de vivir la sexualidad como antes se ve frustrado por nuestro dolor, la relación sexual se conseguía con mayor facilidad, pero al estar turbados debemos esforzar nuestra actitud, hacia el diálogo, la comprensión y la complementación para que no tratemos la sexualidad como una finalidad, una meta, No nos preocupemos en el objetivo sino en la razón que es el AMOR.AMAR ES PLENIFICARSE EN LA RELACIÓN SEXUAL. ¡Que unidad se consigue cuando todo es así¡ ¡Cómo da fuerzas para superar las dificultades diarias¡ ¡Cómo ayuda para ir superando tensiones que se han ido creando¡. Si nuestras relaciones sexuales se hacen naturalmente integradas, sin considerar al sexo como una tarea que hay que cumplir, o como una fuente de satisfacción egocéntrica, esta es sin duda positiva para la relación y el amor de la pareja.Es muy común que los padres después de sufrir esta experiencia dolorosa se vuelquen a la religión más que antes y nos parece perfecto, porque rescatando los valores espirituales hemos de evitar tener una vida sin sentido. Pero, suelen vivir la sexualidad en forma muy poco natural, considerándola siempre con relación a los hijos, a la procreación y no también como un medio para hacer crecer a la propia pareja.También la fe es muy importante cuando la asumimos como una fuente de vida, y si es realmente fuente de vitalización, la fe va a dar a esa relación de pareja una dimensión distinta. Pero muchas veces se convierte mas en un refugio, que puede llevar implícita una resignación y por eso, una pasividad frente a las dificultades o situaciones de conflicto.Por último pensemos en los padres que se quieren separar ¡Qué pobre homenaje están haciendo al hijo!. No creemos que ninguno de ellos, por corto que haya sido su paso por esta vida, haya venido al mundo para darnos tristezas y amarguras, solo a ¨Embromarnos la vida, de ninguna manera. No nos cabe la menor duda que ellos vinieron y nos dejaron alegría, felicidad por los momentos compartidos y sobre todo nos enseñaron a exteriorizar todo nuestro Amor sin medida. Estamos convencidos que cuando un hijo muere, también una parte nuestra muere con él, debemos esforzarnos y poner toda nuestra voluntad para que esa parte sea nuestro ego y no el Amor.Al final dejamos para reflexionar este pensamiento de Roque Schneider ¨AUNQUE LAS LAGRIMAS AMARGAS RECORRAN TU ROSTRO, TIENES UN CORAZON PARA AMAR¨ Etel y Rudy - Papás de GabrielaCórdoba - Argentina - Diciembre de 1994________________________________________________________________

EL GUERRERO DESPIERTA Volver

Has estado viviendo en lo irreal. Tu existencia se ha desarrollado sobre lo inexistente.
Careces de base. Estas en el aire. Todo este tiempo has vivido pensando que las cosas eran de una manera. Has actuado en concordancia con ello, y eso esta bien.
Pero en el Camino del conocimiento, el Guerrero debe penetrar mas y mas en si mismo y en su vida. En el Camino del conocimiento, el Guerrero debe morir para luego renacer fulgurante.
Es este el tiempo de despertar. Bruscamente, has tomado conciencia de lo frágiles que eran tus creencias. Los que antes eran tus pilares son ahora solo vestigios.
El Altísimo te ha jugado la vieja broma de sacarte la silla cuando ibas a sanarte como todos los días. Te has golpeado, has sentido dolor y eso también esta bien.
Se hubieses caído sobre algo mullido, no le hubieras dado mayor importancia.
Pero la verdad es que aterrizaste en otra realidad. Estas desconcertado. Tu conciencia, obnubilada. No entiendes nada de lo que paso. Piensas que has perdido el tiempo hasta ahora y hasta sentirás vergüenza de lo que antes hiciste. Retrospectivamente, te verás como alguien dedicado a cosas fútiles.
El dolor ciega. Aunque no lo entiendas ahora, lo que te ha ocurrido es algo maravilloso.
Ya no eres el mismo de hace unos momentos atrás y, si eres lo suficientemente sabio, nunca volverás a serlo. Otras cosas importaran ahora, otras montañas habrás de subir. Otros Demonios enfrentaras, otros hermanos caminaran contigo. Vive tu nueva vida, mira con tus nuevos ojos. Sin embargo, prepárate a renacer. Nuevamente.
Solo asá podrás llegar al final del Camino.

Lucas Estrella Schultz________________________________________________________________

EL SENTIDO DEL SUFRIMIENTO Volver

En el ejercicio de su profesión, el médico se consagra específicamente al servicio de personas que sufren, algunas de las cuales son enfermos incurables. Se trata, pues, de personas que le enfrentan - precisamente a él - con la pregunta de si, ante este sufrimiento que no se puede modificar, más aún, que se ha convertido en destino inevitable, no ha perdido la vida todo su sentido. El médico se enfrenta, pues, con la doble tarea - que ha sido desde siempre inherente a su profesión - de devolver al enfermo su capacidad de trabajo y su capacidad de bienestar. Pero a todo esto es preciso añadir una tercera tarea: debe darle también su capacidad de sufrimiento.La capacidad de sufrimiento no es, en definitiva, otra cosa que la capacidad de realizar lo que yo llamo valores de actitud. En efecto no es sólo la creación (correspondiente a la capacidad de trabajo) la que puede dar sentido a la existencia (caso en el que hablo de realización de valores creadores), ni es sólo la vivencia, el encuentro y el amor (correspondientes a la capacidad de placer o bienestar) lo que puede hacer que la vida tenga sentido, sino también el sufrimiento. Más aún, en este último caso no se trata sólo de una posibilidad cualquiera, sino de la posibilidad de realizar el valor supremo, de la ocasión de cumplir el más profundo de los sentidos.Así pues, desde la perspectiva médica, o por mejor decir, desde la perspectiva del enfermo, el problema central gira en torno a la actitud con que uno se enfrenta con la enfermedad, la disposición o talante con que se contempla esta enfermedad. En una palabra: se trata de la actitud adecuada, del adecuado y sincero sufrimiento de un auténtico destino. Del modo de soportar un padecimiento necesario depende que se esconda en él un posible sentido. ¿No nos trae esto a la memoria aquellos versos de Julius Sturm, que tanto llamaron la atención de Hugo Wolf?Noche tras noche vienen la alegría y el dolory antes de que lo adviertas te abandonan los dosy van a decir al Señorcómo los has soportado.Porque así es, efectivamente: lo que importa es cómo se soporta el destino, cuando ya no se tiene poder para evitarlo. Dicho de otra forma: cuando ya no existe ninguna posibilidad de cambiar el destino, entonces es necesario salir al encuentro de este destino con la actitud acertada.Llegados aquí comprendemos claramente la razón que le asistía a Goethe para decir: «No existe ninguna situación que no pueda ser ennoblecida por el servicio o la paciencia.» Sólo que podríamos completarlo: la paciencia, al menos en el sentido de un padecimiento correcto y sincero del auténtico destino es ya de por sí un servicio y un rendimiento, el más noble servicio y rendimiento que le es dado prestar a un hombre. Comprendemos también las palabras de Hermann Cohen: «La suprema dignidad del hombre es el sufrimiento. »Intentemos ahora dar una respuesta a la pregunta de por qué el sentido que el sufrimiento ofrece al hombre es el más elevado de cuantos podemos imaginar. Pues bien, ello se debe a que los valores de actitud demuestran ser más excelentes que los valores creadores y vivenciales, en cuanto que el sentido del sufrimiento es superior, dimensionalmente considerado, al sentido del trabajo y al sentido del amor. ¿Por qué? Partamos de la afirmación de que el homo sapiens puede articularse en el homo faber, que llena su sentido existencial mediante sus creaciones, en el homo amans, que enriquece el sentido de su vida a través de la experiencia, el encuentro y el amor, y el homo patiens el hombre que presta «el servicio», el «rendimiento» de sus padecimientos. El homo faber es lo que solemos llamar una persona triunfante, un hombre que cosecha éxitos. Para él, sólo hay dos categorías y sólo en ellas piensa: triunfo o fracaso. Su vida se mueve entre estos dos extremos, en la línea de una ética del éxito. Pero para el homo patiens las cosas son diferentes: sus categorías no son éxito o fracaso, sino cumplimiento o desesperación.En virtud de este par de categorías, el homo patiens adopta una posición vertical respecto de la línea de ética del éxito. El cumplimiento y la desesperación se insertan, efectivamente, en otra dimensión. De esta diferencia dimensional se deriva también una superioridad igualmente dimensional, porque el homo patiens puede realizarse incluso en el más estrepitoso fracaso. La experiencia enseña que son perfectamente compatibles el cumplimiento y el fracaso y, por el lado opuesto, el éxito y la desesperación. Pero esto no debe entenderse únicamente desde la diferencia dimensional de los dos pares de categorías. Por supuesto, si introyectamos el triunfo del homo patiens, su cumplimiento del sentido y su autorrealización en el sufrimiento, en la línea de la ética del éxito, entonces habría que reproducirlo, sobre la base de la diferencia dimensional, con trazos puntuales, es decir, parecería una nada, impondría como un absurdo. O dicho de otra forma: a 1os ojos del homo faber. el triunfo del homo patiens es necedad y escándalo. Por todo lo expuesto resulta claro que la posibilidad de realizar obras creadoras, es decir, de apoderarse del destino mediante la actuación correcta, garantiza la primacía frente a la necesidad de aceptar el destino con la actitud correcta, es decir, frente a la necesidad de realizar los valores de actitud. Brevemente: aunque la posibilidad sentido que entraña el sufrimiento es, según la categoría de los valores, superior a la posibilidad de sentido creador, es decir, por mucho que corresponda al sentido sufrimiento la primacía, la prioridad recae sobre el sentido creador. Efectivamente, aceptar un sufrimiento que no viene necesariamente marcado por el destino, sino un sufrimiento innecesario, no sería servicio, sino petulancia. El sufrimiento innecesario es - para decirlo con una expresión de Max Brod - infelicidad «innoble», no una «noble» desdicha.¿ Cómo se reflejan estas relaciones en el ámbito estricto de la práctica médica? Lo que hemos venido diciendo equivaldría a afirmar que un cáncer operable no es una enfermedad cuyo sufrimiento tenga sentido. Se trataría más bien de un sufrimiento petulante. El afectado tendría que recurrir al valor, es decir, al valor de someterse a la operación, mientras que el que se enfrenta rabiosamente con un cáncer inoperable debería recurrir a la humildad. En términos generales, los dolores no están inexorablemente impuestos por el destino, sino que se trata más bien de un sufrimiento sin sentido, ya que es posible apaciguarlos, calmarlos, dentro de límites sumamente amplios. Renunciar a narcosis o anestesias locales o, en el caso de una enfermedad incurable, a medicamentos calmantes o sedantes, no está en manos de todo el mundo, aunque tal vez lo estuviera en manos de Sigmund Freud. Es sabido que renunció heroicamente, hasta el último momento, a todo tipo de analgésicos. Pero, en general, no a todo el mundo puede exigirse tal renuncia. De hecho, no supone ningún «rendimiento» que yo renuncie voluntariamente a todo calmante.El médico goza de la repetida oportunidad de ver cómo un paciente va llevando a cabo el cambio de rumbo, desde el primer plano de la conciencia cotidiana, desde la posibilidad, al alcance de toda existencia media, de dar un sentido a su vida mediante una actividad creadora, a la necesidad de dar un sentido a la existencia mediante el sufrimiento, mediante la aceptación de un destino doloroso. De la mano de un caso concreto voy a intentar demostrar aquí cómo no sólo la renuncia al trabajo y a la posibilidad de sentido que se encierra en él, sino también la renuncia al amor, puede inducir a una persona a aceptar y realizar una oportunidad del cumplimiento de sentido, elegida de entre las diversas posibilidades que se encierran en este empobrecimiento marcado por el destino.Vino a visitarme un doctor, durante muchos años dedicado al ejercicio de la medicina práctica. Hacía un al que había muerto su mujer, a la que amaba más que todas las cosas del mundo, y se sentía incapaz de sobreponerse a esta pérdida. Pregunté a este paciente, aqueja por una grave depresión, si había reflexionado sobre que habría ocurrido si las cosas hubieran sucedido al revés, es decir, si él hubiera muerto antes que su mujer «Inimaginable», respondió. «Se habría hundido en la desesperación.» Entonces, sólo necesité hacerle caer en cuenta: «Vea usted, todo esto se le ha ahorrado a su mujer, aunque ciertamente ahorrado al precio de que usted ahora el que cargue con la tristeza.» En aquel preciso instante, su sufrimiento adquirió un sentido: el sentido de un sacrificio. No podía cambiar ni un ápice el destino. Pero había cambiado la actitud. El destino le ha arrebatado la posibilidad de cumplir su sentido en el amor. Pero le quedaba la posibilidad de adoptar, frente a destino, la actitud adecuada.O podría citar también la carta que me escribieron algunos presos del penal de Florida: «He encontrado sentido de mi vida ahora, cuando estoy en la cárcel, y tengo que esperar algún tiempo, hasta que tenga la ocasión de repararlo todo, de hacerlo todo mejor.» El número 049246 me escribe: «Aquí, en la cárcel, hay sien oportunidades para prestar algún servicio y para superase a si mismo. Tengo que decir que de alguna manera más feliz que nunca.» Y el número 552-022: «Querido doctor: Durante los dos últimos meses un grupo de presos hemos leído entre nosotros sus libros y escuchado cintas. ¡ Qué cierto es que también en el sufrimiento se puede encontrar un sentido.. ¡ De alguna forma, mi vida ha comenzado ahora; ¡qué glorioso sentimiento! Es conmovedor ver cómo mis hermanos tienen, en nuestro grupo las lágrimas en los ojos, porque aquí y ahora su vida ha alcanzado un sentido que antes consideraban totalmente imposible. Lo que ha sucedido raya en lo milagroso. Hombres que antes se hallaban desamparados y sin esperanza, ven ahora un nuevo sentido en sus vidas. Aquí, en la prisión, rodeados de las más severas medidas de seguridad de toda Florida - aquí, a unos cientos de metros de la silla eléctrica - precisamente aquí son nuestras lágrimas sinceras. Estamos cerca de navidad. Pero para nosotros la logoterapia es la resurrección. Desde el Gólgota de Auschwitz se levanta, en esta mañana de resurrección, el sol del amanecer. ¡Qué nuevo día llega hasta nosotros! »Extraído de: “Ante el vacío existencial” - Víktor Frankl – Editorial Herder ________________________________________________________________

Hasta la próxima!!!! Volver