Año. X, Nro. 114, Octubre de 2009

Borrando tiempos verbales – Lissy Avenali

Allá por fines de Mayo, Alicia  viajó San Nicolás.

Para ser más precisa, fue el 25 de ese mes, a la coronación de la Virgen del Rosario.

Lo hizo junto a otras personas de ésta ciudad.

En su peregrinación se acordó de mí y compró una vela rosada- supongo-para así tener la excusa de una visita.

No es fácil ir a ver a una mamá que perdió a su hijo…

Fue así que antes que finalizara el mes, vino a casa, trayéndome lo que había comprado para mí.

Junto a ese recuerdo,  ella traía el deseo de que mi sufrimiento  fuera disminuyendo, y así me lo expresó el día que vino a verme.

También me  dijo que ella había perdido a un ser muy querido, que lo echaba muchísimo de menos, pero que solamente el  tiempo iba sanando las heridas.

 

Yo la miraba y pensaba que no era verdad lo que decía… ¿acaso era posible volver  a sentirme bien?… ¿volver a sonreír?… ¿volver a proyectar?

 

Ella siguió hablando y de pronto, al ver mis lágrimas dijo:

 

-“Te doy un consejo….Aunque sé que no deben darse…En mí funcionó… Escuchá…

¿Recordás, cuando íbamos al colegio y nos “torturaban” en la clase de lengua con los  verbos?…

Bueno, querida…de ahora en adelante, tenés un trabajo…el mismo consiste en dejar de usar dos de ellos”

 

-  Sí, me acuerdo-contesté confundida- pero… ¿qué tiene que ver con lo que me está pasando?  ¿o con lo que me decís que te pasó?

 

-“Me refiero a que, de a poco, en  este camino que nos toca transitar, debemos tratar por todos los medios de eliminar dos tiempos verbales…En la medida que podamos hacerlo y llevarlo a la práctica… iremos aceptando y daremos consuelo a este corazón, que se ha roto en mil pedazos.

Desterrando esos verbos, lograremos, por lo menos no caer en el sufrimiento, aunque el dolor siga.

Porque…acá es donde se ve el fruto del  trabajo… que consiste en saber diferenciar el dolor del sufrimiento…”

 

Yo seguía sin comprender…Mirándola…

Pensé, por un momento que la pobre no estaba en su sano juicio.

 

Ella siguió:

 

-“Anotalo…así no te olvidás…

Los tiempos verbales que debemos borrar de nuestra mente son:

 

 EL PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO Y EL POTENCIAL.” 

 

-  Perdoname, pero no comprendo nada…- Atiné a decirle-

…Con  una sonrisa,  de esas que sólo te pueden brindar aquellos que saben lo que estás sintiendo, me dijo:

-“El Pluscuamperfecto, ¿te acordás?….” y empezó recitar:

“Si yo hubiera o hubiese….si tú hubieras o hubieses… si él o ella hubiera o hubiese….si nosotros hubiéramos o hubiésemos…etc.etc.”

“Ese verbo nos hace sufrir, nos tortura… nos hace creer que la vida de ese ser querido estaba en nuestras manos y no es así…a estos verbos los usamos (y abusamos) los que estamos en duelo…

            El otro tiempo verbal es el Potencial, pero esta vez no hablamos de nosotros, sino que lo aplicamos al que partió… y entonces empezamos:

 

 “Tendría…”(tantos años, tal profesión, tantos hijos y todos los etcéteras que se te ocurran)…

”Cumpliría…”(tantos años, tal aniversario de casado)…

“Habría…” (rendido, obtenido su título, contraído matrimonio, festejado….) y la lista es interminable… infinita. Tan larga como deseemos hacerla…

 

¿Comprendes ahora,  querida amiga, lo que es el dolor y lo que es el sufrimiento?

 

Lleva tiempo, pero no es imposible.

El día que logremos quitar esos verbos de nuestra vida…empezaremos otra etapa del duelo, con  más paz. Sin culpas. Sin  remordimientos.

No conviene mortificarse. Tendrás que comenzar en algún momento una vida nueva sin esa persona. Tendrás que aprender a vivir sin ella.

No es sano  imaginar cómo sería él o ella…la edad que tendría ahora, o lo que podría haber hecho si no hubiera muerto.

Tenemos que dejar de imponerle a ese ser, cosas que tendría que haber vivido o que tendría que haber hecho.

Esos no son sus proyectos, sino los nuestros.

Él o ella se ha liberado de todo eso.”
Sólo nos abrazamos… No pude decirle nada…

Ella se fue…y no volví a verla, pero pronto iré a visitarla.

Iré a decirle ese “GRACIAS” que aquél  día no pude pronunciar, que fue ahogado por las lágrimas…

 

Y también iré a  decirle ¿por qué no? …”Querida amiga: algunas veces con sonrisas,  otras veces con  llanto…quiero que sepas que 

Ya empecé a borrar verbos de mi lista”
Para Alicia, de Lissy.                                                                               (Gracias, amiga….)

                                                                   Sunchales, 17 de Agosto de 2009.   

 

 

NOTA: Este relato es un  mix de un hecho y una conversación reales, a las que sumé cosas que escuché en el Grupo Renacer. (Distinguir sufrimiento de dolor) 

También incluye un fragmento del libro:

“Para mejorar tu relación con los que han  muerto” de Víctor Manuel  Fernández, con  algunas modificaciones:

(Por consiguiente no conviene mortificarse y estar pendientes. Tendrá que comenzar en algún momento una vida nueva sin esa persona.

Menos sano todavía es imaginarse cómo sería el difunto a la edad que tendría ahora, o lo que podría haber hecho si no hubiera muerto. Tenemos que dejar de imponerle al difunto cosas que tendría que haber vivido o que tendría que haber hecho. Esos no son sus proyectos, sino los nuestros. Él se ha liberado de todo eso.)Capítulo 1-

 

                                                                    ALICIA (LISSY), Mamá de Julieta.

A María Florencia – Nalci Poggio Valenzuela

Este 19 de septiembre cumpliria 12 añitos.

 

Cuando la ausencia pretende  teñir de gris, mis pensamiento me basta cerrar los ojos e imaginarte, hija de mi corazon te has marchado y sin embargo estas en nuestros recuerdos tesoro que guardamos en lo profundo de nuestro corazon.

Nadie jamas a comprendido el inquieto e incesante recorrer de buscarte en mis horas de alegria y de llanto lacerado de mi ser, nadie jamas ha imaginado mi angustia infinita cuando tu hija mia, una triste mañana tus ojitos se cerraron para nunca mas brillar, porque el destino implacable te alejo de nuestro lado,solo nos queda cerrar los ojos para imaginarte, verte y sentirte a nuestro lado, porque estas en el recuerdo y el orgullo de haberte tenido en mi vientre por  nueve meses tesoro guardado en nuestro ayer.

Hoy hija de mi alma muy cerca de tu cumpleañito el 19 de septiembre te queremos decir te amamos y viviras en nuestro recuerdo.Tus papis Nalci Enrique y hermano Alejandro.

28 de noviembre Santa Cruz

Ojitos bonitos – Cristina Diez

Ojitos bonitos, que ya no me miran,solo puedo verlos en una fotografia.

Ojitos bonitos cuanto te extrañamos, no sabes lo duro que es no tenerte a nuestro lado.

Haceme ojitos la mami te decia y vos con tanta gracia me complacias.

Mi bebe precioso ya hace once meses que tus ojitos para siempre se cerraron.

Pero la luz que ellos transmitian no se apagara nunca, siempre estara encendida para iluminarnos dia tras dia.

Dejaste en nosotros tanto, tanto amor que es casi imposible calmar el dolor.

Dolor de no verte, no poder tenerte ,no poder acariciarte,es tan dificil vida de mi vida.

El tiempo transcurren los dias no pasan, o pasan tan lentos…o es que sin quererlo quiero detenerlos para no olvidarme de tantos recuerdos, perfumes, olores, sonrisas y llantos y ese olorcito tibio de tu cuellito que extraño tanto.

Agustin bonito cuanto te amo.

 

           Mami-!!!Ma-ma – Maaaa!!! Para mi amor Agustin Lisandro.

Arrasando el aire – Silvia Nion

Estimados padres:

Soy lectora de cada boletín de Renacer.

LLegan a mí porque fuí parte de uno de los tantísimos grupos.

Fede dejó de sufrír un lunes 5 de junio de 2006, a las 19 hs. Era un lunes frío y el Garrahan estaba apagado y sus pasillos ya se habían silenciado. Tenía 6 años.

Era hermoso. Con unos ojos grandes que miraban y hablaban, sólo al que se animaba a interpretarlos. Ese era su único lenguaje. Y cuánto decía del amor que todo lo da sin esperar nada a cambio… Cuánto me dijiste, hijo… Cuánto me enseñaste… Tu cerebro tan dañado pero tu alma perfecta era la que hablaba.

En cada edición leo las palabras que los padres eligen para contar su dolorosa pérdida.

Es bueno este universo generado para sentirse acompañado, un poco menos sólo, mientras se aprende a abrazar esta ausencia física que permanecerá siempre con nosotros al igual que el amor único de nuestros hijos.

Arrasando el aire. 

En la lenta tarde, solo, va el camino

y ellas acompasan mi mirar vacío.

Dicen de lo triste que ha quedao mi nido

sin tus simples manos, nobles como trigo.

 

Cuentan en la brisa que no estás, que has ido

tras remansos limpios montado en rocío.

Nada te detiene. Eres como un filo

que todo atraviesa con tu amor y brío.

 

Y esas alas baten cielos tan pensados,

esas alas nuevas, que arrasan el aire

trayendo el pasado, añorando besos,

viéndote trazado en el horizonte,

mi pájaro amado…

 

Remolinos de alas dicen tu planear

al ras de la tierra, siendo mundo nuevo.

Sorprendido en risas, liberado en viento.

Cantan que de astros eres heredero.

 

Melódico rezo de aladas criaturas

que elevan a lo alto tu ser, mi locura

y amorosa alianza, que el verde atestigua

cuando lo acaricias, sembrando ternura.

 

Silvia

(20/06/06)

Todo pasa

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte

-Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre.

Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total… Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó.

Y éste le dijo: No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje.

Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey. Pero no lo leas le dijo mantenlo escondido en el anillo.

Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

- Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino…

 

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso:

Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARA”.

Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas.

Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes… y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:

- Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

- ¿Qué quieres decir? preguntó el rey. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

- Escucha, dijo el anciano: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras.

No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso.

No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo:

Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes.

Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.

Grábatelo bien en tu cabeza y en tu corazón.

Envía Norma

Para mi niño adorado…Santiago – Ina

Quiero que sepas que quedó en mis oídos  y en mi corazón aquel…Ina!!! Que usaste para llamarme ese día en el hospital. Nunca pensé que sería la última vez que nombrarías…

Pero más allá del dolor que causó tu pronta partida…quiero decirte lo maravilloso que fueron los días que estuviste a nuestro lado.

Recuerdo el día que naciste…te hiciste esperar mucho, pero llegaste para alegrar cada minuto de nuestras vidas. Y el día que le dieron el alta a tu mami hicimos la travesura de no avisarle a nadie.

Sólo partimos a casa, sonrientes y felices de tenerte.

Fuiste creciendo, dándonos todo…todo…sonrisas cada vez que nos encontrábamos… caricias, miradas traviesas, compañía, dulzura, inocencia y una admirable entrega.

Recuerdo una tarde que pasamos juntos en tu casa… tu abuela estaba enferma y habíamos ido a verla con tu tía Mirian…como jugamos… nos divertimos… como te disfrutamos… sin saber que no habría una próxima vez

Puedo decirte que te sentí muy MIO… porque me diste el cariño más dulce que haya recibido y el más fugaz…como una estrella…eso sos una estrellita!!!

Lo más importante es que mientras estuviste a nuestro lado todo fue feliz…todo bienestar… y tu ser… la más bella compañía.

Quizás no alcancen las palabras  para decirte lo que sentimos.

Mi niño adorado… sabemos que donde estás es el mejor lugar que pueda existir… que es el lugar que DIOS reservó para ti… que desde allí nos cuidas y nos guías con tu santa bendición…

Debes saber que siempre te amaremos y que vivirás en nuestros corazones como el primer día  en que supimos que serías parte de nuestra existencia.

 

                                    Tu querida Ina

Envía Pedro Videla

Tan lejos y tan cerca – Polo

(Olivia) 

Me llevo tus miradas

y tu inmenso amor,

me llevo las caricias

de tu corazón.

 

Me llevo tus susurros

en mil melodías.

Y me llevo tus abrazos

que llenaron mi vida.

 

También me llevo paseos

que por cortos que creas,

vueltas al mundo eran.

 

Me llevo sin dudas tus desvelos,

de mil noches sin consuelo.

 

 Y me llevo la pureza

de los Ángeles del cielo,

para que sepas que estoy,

tan cerca como estoy lejos.

  

Gracias Mamá – Octubre 2003

No es fácil – Norma

Mi nombre es Norma,soy de Catca.y me tocó vivir la experiencia de perder a mi hijito de 3 años.Se llama Carlos Daniel,y mientras escribo pienso si él fué un sueño,pero inmediatamente yo misma me respondo de que si fué un sueño,¡ FUÉ EL MÁS MARAVILLOSO!, pero no lo fué,porque los sueños no abrazan,no sonrien,ni te dicen : ¡ TE AMO MAMÁ ! como el solía hacerlo.A pesar de que ya pronto se cumplirán 19 años de su partida,a mi me parece que fué ayer.

Aprendí tanto de él, me enseñó a disfrutar las pequeñas grandes cosas de la vida, me enseñó a decir TE AMO a todos los que me inspiran ese sentimiento, porque simplemente no sé si mañana se los podré decír digamos que se convirtió en mi maestro,cosa rara ¿no ?que un bebé precticamente me haya enseñado tanto.Tuve que pasar por muchas etapas para llegar a esta conclusión y me costó mucho…mucho,porque los

primeros días al despetar,pensaba que todo había sido solo una pesadilla,pero con el transcurrir el tiempo comprendí que esta era mi realidad,y allí vinieron las culpas, los reproches, las preguntas sin respuestas,y un dolor que me partía el corazón.Era INSOPORTABLE!luego con el tiempo de a poco comenzó a volver la calma,pensaba sólo en mi dolor y no me daba cuenta de que mi marido,mi hijita de 11 años y toda la familia sufría tanto como yo.¿Pero quieren que les cuente algo que pasó sin planearlo,y que yo lo sentí como un regalo que me enviaba mi bebé? a los dos meses de su partida llegó a nuestras vidas otra hijita!!

Nació un 13 de Diciembre, y Dios me la puso en mis brazos! su mamá no la podía criar porque era muy pobre,se enteró de lo que nos había pasado,y, decidió que esa bebé fuera para nosotros,así que sin pensarlo.

dos veces la adoptamos, le pusimos de nombre María Belén,porque era el lugar en el que había nacido JESUS.Hoy María Belén tiene 18 años y es una persona muy dulce y sensible.

Díganme si esto no fué algo maravilloso.Pero esto no es todo,al poco tiempo quedé embarazada y también tuve otra nena María Fernanda quien es super sensible y tres años después llegó Ana Giuliana,esta fue la hija sorpresa.

O sea Dios, me llenó de hijas,pero ninguna ocupa el lugar de Carlitos,porque nadie ocupa el lugar de nadie,todos somos únicos e irrepetibles.Amo profundamente a mis cuatro hijas y a mi nietita Agustina,que es un ser especial de verdad,ella tiene Síndrome de Down,y le agradezco tanto a Dios por haber bendecido a nuestra familia con Agus,tenemos en ángel en el cielo y otro en la tierra.

Con tantas bendiciones es imposible no ser felíz, y agradecer todo lo que DIOS nos regaló.

Con cariño Norma.
NO ES FACIL PERO……..SE PUEDE VOLVER A SER FELIZ!

Para Santi – Pedro Videla

Gordito Santi, quiero que sepas que voy a salir adelante… lo sigo intentando, no voy a bajar los brazos, se  que vas a estar orgulloso de mi, no te pongas mal si me ves llorar, es solo que esto es muy difícil para mi, pero sabes que papá y mamá están bien.

Retumba cada día en mi mente tu voz de niño diciendo “Me llamo Tachyyy…”Lo habías aprendido tan bien y con tanta rapidez.

Tus primitos me ayudaron a salir y hacerme el fuerte en el día del padre, siempre te recuerdan y siempre estas entre nosotros.

Quiero que sepas que tu hermanito enviado esta muy contento de poder cumplir todos tus deseos….., recorreremos y transitaremos todo los lugares que habíamos planeados.

Que el dolor de haberte perdido no me quite la felicidad de haberte tenido, pido a Dios que mis lágrimas de hoy, se conviertan en una sonrisa, para regalártela a vos, mirando al cielo y sabiendo que siempre estarás a mi lado.

Te doy gracias por todo la protección y fuerza que me envías desde arriba y como dice tu bandera “SIEMPRE ESTARAS” entre todos nosotros, los que tanto te queremos.

A un año de tu partida te recordamos con todo el amor del mundo, tu papi Tachy, tu mami Yoly y tu hermanito Axel.

El sol detrás de las nubes de la depresion – A. de Barberi

“ Un escultor trabaja en un taller inmenso, rodeado de niños. Todos los niños del barrio son sus amigos. Un buen día la alcaldía le encargó un gran caballo para una plaza de la ciudad. Un camión trajo al taller el bloque gigante de granito. El escultor empezó a trabajarlo, subido a una escalera, a golpes de martillo y cincel. Los niños lo miraban hacer. Entonces los niños partieron, de vacaciones, rumbo a las montañas o al mar. Cuando regresaron, el escultor les mostró el caballo terminado. Y uno de los niños, con los ojos muy abiertos, le preguntó:

 

- Pero…¿Cómo sabías que adentro de aquella piedra había un caballo?”

 

La estatua había existido siempre desde el inicio como “posibilidad de sentido”, no en el bloque de granito pero sí en la intuición del escultor. Sólo por haber intuido esta posibilidad emprendió la tarea de esculpirla. Podemos realizar una analogía con el tiempo de nuestra vida que queda aún por vivir y el bloque de granito sin esculpir. Solamente si percibimos la mejor figura (el sentido) que se puede esculpir, y nos concentramos en esta tarea, estaremos prevenidos ante una depresión noógena.

 

Esta sería nuestra tarea entonces, acompañar al paciente en esculpir su propia figura, nunca decirle “haz un caballo”, sino ayudarlo a visualizar las distintas figuras que él puede realizar. El sentido no se receta, se debe des-cubrir, de-velar. Nuestra tarea consiste en acompañar al paciente que está en la búsqueda de sentido así como al que fatigosamente lucha por encontrarlo y no lo logra. El logoterapeuta apela (llama) al ser espiritual que late detrás de la depresión, apela, y luego espera.

El texto completo en nuestra página Renacer en Internet.

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